
Bien es sabido que las personas buscan estabilidad en su vida. Desean tener a su lado personas que los acompañen en muchos momentos, alguien en quien confiar... alguien de quien enamorarse. (Claro, no generalicemos, obviamente hay personas que no lo ven así).
Pero si vemos a esas parejas viendo el atardecer en un parque da mucho que pensar. Es decir, ¿te los imaginas a los 20 años de casados? Pongámoslo así: Estudios científicos han comprobado que el enamoramiento es un proceso bioquímico en nuestro cerebro que perdura de 2 a 3 años, a veces más, pero al final la atracción química decae. La pareja, entonces, se encuentra ante una dicotomía: separarse o habituarse a manifestaciones más tibias como el compañerismo, el afecto y la tolerancia.
Si nada es para siempre ¿para qué hacer algo? Muchas veces me he preguntado: las personas ¿a qué le temen? ¿A la muerte? Es lo único que dura por la eternidad.
He visto que los ateos afrontan la muerte más sencillo que los creyentes. Es decir, el ateo siempre se ha hecho a la idea de que es el final, y es raro que le tema. Pero el creyente... ¿por qué llora cuando se murió su hijo de 6 años? Se supone que está en el cielo, en el mejor lugar de todos los universos. Es estúpido cuando lo piensas. ¿Será que el creyente no le tiene miedo a la muerte en sí, sino, a todo aquello que no pueda ser una agonía fantasmal? Es decir, tiene miedo de que enrealidad sea el fin, tiene miedo de estar equivocado, ¿Será que en el fondo duda? [....] Como dijo Voltaire: "Todas las religiones son una evasión a la muerte." Y me atrevo a decir que, en efecto es una evasión, pero una evasión temporal porque a la muerte no la pudo evadir ni Dios... Dios murió desde que el primer hombre negó su existencia.
Pero si vemos a esas parejas viendo el atardecer en un parque da mucho que pensar. Es decir, ¿te los imaginas a los 20 años de casados? Pongámoslo así: Estudios científicos han comprobado que el enamoramiento es un proceso bioquímico en nuestro cerebro que perdura de 2 a 3 años, a veces más, pero al final la atracción química decae. La pareja, entonces, se encuentra ante una dicotomía: separarse o habituarse a manifestaciones más tibias como el compañerismo, el afecto y la tolerancia.
Si nada es para siempre ¿para qué hacer algo? Muchas veces me he preguntado: las personas ¿a qué le temen? ¿A la muerte? Es lo único que dura por la eternidad.
He visto que los ateos afrontan la muerte más sencillo que los creyentes. Es decir, el ateo siempre se ha hecho a la idea de que es el final, y es raro que le tema. Pero el creyente... ¿por qué llora cuando se murió su hijo de 6 años? Se supone que está en el cielo, en el mejor lugar de todos los universos. Es estúpido cuando lo piensas. ¿Será que el creyente no le tiene miedo a la muerte en sí, sino, a todo aquello que no pueda ser una agonía fantasmal? Es decir, tiene miedo de que enrealidad sea el fin, tiene miedo de estar equivocado, ¿Será que en el fondo duda? [....] Como dijo Voltaire: "Todas las religiones son una evasión a la muerte." Y me atrevo a decir que, en efecto es una evasión, pero una evasión temporal porque a la muerte no la pudo evadir ni Dios... Dios murió desde que el primer hombre negó su existencia.